Two hours between classes.
The short Metro ride home.
Coffee table, plates, glasses,

the TV flickering afternoon
news, sometimes a car bomb…
And in the kitchen the singular tune

of his voice, his jokes, recounting this
or that—plot of a novel, book
he’s put down, I bought for his

monthly fix (how he’d love
reading in the park what I took
half an hour to choose). Above

all, the sofa: digestion a nap,
my head nestled in his lap.


Hora del almuerzo

Dos horas entre clases.
El viaje breve en Metro a casa.
Mesa de salón, platos, vasos,

la tele luciendo noticias
de tarde, a veces un coche-bomba…
Y en la cocina el tono único

de su voz, sus chistes, contando esto
y aquello—argumento de novela, libro
que ha dejado, que le compré:

sus dosis mensual (cómo le encantaba
leer en el parque lo que tardé
madia hora en escoger). Sobre

todo, el sofá: la digestión una siesta,
mi cabeza recostada en su regazo